domingo, 27 de diciembre de 2009

Pastillas de colores

Un claro en un bosque lleno de tristeza y plantas que no son capaces de vivir. En el centro una chica que no desentonaría con la escena, excepto por el gran tarro que tiene lleno de pastillas de colores. Comienza a hablar, sus palabras son ahogadas por el silencio. Traga una pastilla, haciendo un gesto semiautomático, parece que es su rutina. Intentas escucharla mejor y te acercas, empiezas a oír leves susurros. Ves como se toma otra de las pastillas . Te acercas más. Escuchas algunas palabras que salen de su boca, pero no distingues cuales son. Otra pastilla y tras esa otra más. Parece que se está dando prisa por terminarlas. Sin saber muy bien por qué ahora te encuentras a unos cuántos pasos de ella y ahora la escuchas perfectamente: “Regalo pastillas de colores” Intentas hablar pero no puedes, ella tiene la solución te tiende una pastilla: “Tómala, te ayudará” Obedeces, y ahora eres capaz de hablar “¿Qué haces?” es lo único que logras decir “Regalo pastillas de colores de la felicidad, ¿Quieres?” “Claro” Entonces te tiende el frasco y desaparece y escuchas “¿De verdad crees que en un lugar así lo conseguirás?” Ahora ves como tus muñecas están atadas a la tierra por unas cadenas, estás sujetando el frasco e instintivamente estás tomando las pastillas, cada vez más rápido y con más dependencia. Se acerca una chica ¿Serás capaz de traspasarle tus cadenas?

lunes, 30 de noviembre de 2009

No hablemos

¡Qué las palabras callen, y que el silencio hable!
Comencemos a contar excentricidades
¿Empiezas?